El poder restaurador de la naturaleza, directamente para tu piel.
Obtenido mediante un delicado proceso de maceración, este extracto lipídico concentra las extraordinarias propiedades de la centella asiática, reconocida por generaciones por su capacidad regeneradora y cicatrizante. Ideal para devolver firmeza y vitalidad a tu piel, ayudando a que los tejidos recuperen su forma natural.
Recomendado también en tratamientos faciales antiarrugas, aportando elasticidad y suavidad al rostro.
Confía en el poder regenerador de la centella asiática y dale a tu piel el cuidado firme y revitalizante que merece.
Puede aplicarse directamente después de la ducha diaria en masaje de zonas flácidas y con celulitis. Masajear previamente la zona con un guante de crin y luego aplicar el producto en masajes circulares.
Precaución: no utilizar durante el embarazo y la lactancia.

